domingo, 28 de junio de 2015

EVOLUCIÓN DE NUESTRO HUERTO.

























Plantamos esquejes enraizantes de rosales.

Vamos a ver cómo podemos hacer que esos esquejes que ponemos en macetas, semilleros o en botellas de agua, nos enraízan mucho mejor sin tener que comprar ningún producto químico hacerlo en casa de una forma sencilla y rápida.  Antiguamente, junto a un esqueje siempre se sembraban una o dos lentejas para que tuviera éxito, pues he aquí la explicación, todo se debe a las auxinas, que son un elemento clave para estimular el crecimiento de las raíces son unas fitohormonas muy interesantes en este aspecto.

Paso a paso:

1.- Ponemos en agua las lentejas durante al menos 8 horas.
2.- Retiramos el agua y machacamos las lentejas.

3.- Colamos las lentejas. 


4.- Guardamos el producto (máximo 15 días).

5.- Albasur nos facilitó los esquejes de rosales, los cuales Gema, nuestra incansable colaboradora los limpió, les quitó las espinas, etc.


 6.- Depositamos en cubos con agua los esquejes y le añadimos el producto obtenido de las lentejas.
 7.- Lo dejamos durante unos días, máximo una semana.
 8.- Sembramos.







Agradecemos a los profesores que colaboraron en plantar los rosales: Maribel Cañada Parejas y Juana María Contreras Toro. También a  nuestro compañero  jubilado Pelayo y a la mamá de 5ºB Gema. 

¿Cómo trabajamos el ruido?

Cada día registramos el nivel de ruido en cada una de las aulas.




¿Papel de alumnio? ¡No, gracias!

Nuestro alumnado está muy concienciado con la ayuda del Medio Ambiente, por ello, en la medida de lo posible utilizan bolsas reutilizables en lugar de papel de aluminio. Un pequeño gesto, que sirve de ran ayuda a nuestro planeta. Un verdadero ejemplo de reducir el consumo y de reutilizar materiales. 


Botellita que rellenan diariamente en casa desde otro recipiente mayor.





Uso de fiambreras para evitar el uso de papel de alumnio, de esta manera no contaminamos.





Visita al huerto 9 de enero.

Realizamos la primera visita al huerto del año 2015 y ésta fue la alegría que nos llevamos:
¡ las habas estaban creciendo!